El Dengue es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes Aegypti, caracterizado por su color negro y franjas blancas en patas y abdomen. La transmisión ocurre cuando el mosquito pica a una persona infectada y luego a otra; no se contagia entre personas ni por objetos.
Los síntomas más frecuentes son fiebre alta repentina, dolor de cabeza intenso, dolor detrás de los ojos, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos y erupciones en la piel. Los signos de alarma que requieren atención médica inmediata incluyen dolor abdominal intenso y sostenido, vómitos persistentes, sangrado en encías o nariz, somnolencia o irritabilidad, y dificultad para respirar. Estos signos pueden indicar progresión hacia formas graves de la enfermedad.
El Ministerio de Salud de la Nación implementa un Plan Estratégico para la prevención y control del dengue, que incluye vigilancia epidemiológica y entomológica, control del mosquito mediante eliminación de criaderos y fumigación, y campañas de información para la población. La prevención se basa en evitar la acumulación de agua en recipientes, tapar tanques, limpiar patios y usar repelentes, insecticidas y mosquiteros.